Hola amigos/as, abuelos/as.

Estoy cumpliendo mis 71 años. La vida me regaló una nieta.

Con ella siento que se renueva el deseo, ese motor imprescindible para seguir apostando por la vida.

Recuperé la ternura, la alegría, la diversión, tolero con más serenidad los sinsabores, la tristeza, el enfado.

Seguramente podremos compartir experiencias, en mi caso, compruebo lo que suele decirse respecto a la diferencia entre cuando ejercíamos como padres y ahora que somos abuelos.

Los nietos/as, ocupan un lugar diferente al de los hijos/as.

Nos sentimos responsables de los/as nietos/as pero no como cuando eras madre o padre.

Podemos tomar distancia, que no es distanciamiento. Podemos tratar la demanda del niño/a sin que nos acucie, con más templanza.

Tal vez la llamada experiencia nos lo permite.

Mis preocupaciones están encaminadas en poder vislumbrar cómo acompañar el crecimiento, su desarrollo mental y emocional para un niño que se adentra en el siglo XXI y con expectativas hacia el siglo XXII.

Por el momento me apunto a jugar con ella, sé que el juego aunque pasen los siglos es el modo que tienen los niños/as para conocer y proyectar sus emociones y hasta sus conflictos internos.

Me va enseñando sus intereses, su modo de entender, cómo reacciona ante la frustración, cómo se protege elaborando recursos ante las dificultades.

Trato de acompañarle, no de dirigirle, excepto cuando pueda ponerse en peligro del cual aún no tiene conciencia.

Sin prisa aunque sin pausa va mostrando su deseo de vida.

Tengo claro que si observo que algo le detiene o entorpece  en su desarrollo mental y emocional, así como sus padres consultan al pediatra para cualquier incidencia fisiológica, también poder consultar a quienes están especializados, tal como lo son los psicólogos/as.

Una consulta temprana puede evitar mayores dificultades y sufrimiento.

Sé que la psique humana es una urdimbre en la que se aloja los modos de percibir el mundo, que al comienzo son papá y mamá o quienes hagan esas funciones y de cómo se percibe a sí mismo en esas intrincadas relaciones, que generan diversas emociones y se elaboran pensamientos que van a ser sostenidos como realidad.

Me gustaría seguir hablando de estos temas, los emocionales en especial ya que pueden determinar el modo de estar en el mundo.

Así que seguiremos….