Los bebés suelen ser bastante regulares los primeros días de vida, suelen comer y dormir en ciclos bastante regulares y previsibles.

Llegada la tercera semana de vida los bebés experimentan la primera crisis de demanda y su comportamiento se modifica:

  • Quieren mamar de manera continua, lo que puede traducirse en no soltar el pecho o comer cada 30 minutos.
  • Llorar desesperados si no tiene el pecho en la boca.
  • Regurgitan leche en cantidades considerables, pero quieren seguir mamando.

¿Qué pasa?

El bebé necesita aumentar la producción de leche de su madre, la única manera de conseguirlo es mamar sin tregua durante un par o tres de días, consiguiendo así una producción de leche óptima, una vez logrado el objetivo, el niño volverá a hacer tomas más espaciadas y la lactancia retomará su curso más tranquilo de demanda.

Estos van a ser unos días muy intensos, por lo que vais a necesitar ayuda de vuestra pareja y familiares. Si el niño ha recuperado el peso del nacimiento, las deposiciones indican que el bebé está comiendo de manera óptima, la madre puede estar tranquila.

Consejos para superar las crisis

 


FUENTES:
Alba Lactancia Materna: Crisis o brotes de crecimiento
QUÉ SE PUEDE ESPERAR EL PRIMER AÑO. H. Murkoff, A. Eisenberg y S. Hathaway B.S.N